Puutxuyu’nja’w kî’

Nos veremos otra vez.

Fuimos en una salida de campo al Paéz, Cauca para dar unas clases de espanol en el Colegio Benjamin Dindicue. Nos recibieron y acogieron de una manera calurosa y pasamos unos días no solamente inolvidables allá sino también muy enriquecedores para las carreras de los estudiantes de licenciatura.

Primero pasamos un día en Tierradentro caminando mucho en el parque archeológico y el día siguiente arrancamos para el pueblo en cual ibamos a dar las clases. Al llegar nos ofrecieron una casa para quedarnos, con una cocina, con una ducha, cuando nosotros nos imaginamos y nos preparamos a armar carpas y dormir en el suelo. En la primera tarde nos asignaron las clases en las que ibamos a ensenar y los horarios. De las 5 horas de trabajo anteriormente planificadas se devolvieron 24 planificadas que resultaron en 22 – 4 horas de clases con nuestra preparación, 2 veces/días, 4 horas de clases ayudando a otro equipo, 2 veces/días, y además 4 sesiones planificadas que al fin solamente eran 3 de a 2 horas dando clases de alemán (los demás estudiantes sobre todo francés y inglés) a los muchachos del colegio para conocer un poco la lengua.

Así uno se puede imaginar que caimos todas las noches a las 9 o 10 medio muertos en las camas para levantarnos el próximo día a las 5 otra vez, para empezar el día con un caldo de papa y costilla y arepuelas y ver las risas de los niños aúnque nos hablaban poco.

Después de estes 4 días que pasamos en el pueblo francamente ya no quería irme aúnque sentí la ciudad llamándome. No lo que nosotros enseñamos sino lo que los niños y los profesores nos enseñaron con su forma de vida, su sentido para trabajar en equipo, el saber que uno solo no está más fuerte que los demás del pueblo, que lo fuerte es la comunidad y no el individuo.

Pai pai pai por todo, gente maravillosa!